Viajar a Peñíscola (Castellón) con perro

Vacaciones en Peñíscola con tu perro!

Un lugar del que tengo muy buen recuerdo es de Peñíscola, en Castellón. A pesar de que cuando fuimos nos hizo bastante mal tiempo, el trato recibido compensó en gran medida la estancia. Continue reading

Advertisements

Vacaciones en Dénia con perro: fin de semana en Jávea y Dénia (III)

Tanto Dénia como Jávea son ciudades que cuentan con infinidad de bares con terraza, lo que facilita infinitamente el poder ir con tu perro.

Las veces que hemos estado, nos hemos alojado en Dénia, por lo que no puedo recomendar dónde dormir con el perro en Jávea.

Jávea (a unos 20 minutos en coche de Dénia) también cuenta con preciosas playas y calas . Una de las más conocidas es El Arenal. Una playa de arena que está ubicada en el centro de la Bahía de Jávea. En su extremo septentrional se sitúa la Punta de Arenal (donde está el Parador de Turismo ) y en su extremo sur tenemos el Mirador Punta del Castell.

This slideshow requires JavaScript.

Vacaciones en Dénia con perro: fin de semana en Jávea y Dénia (II). El Montgó

Si vas de vacaciones a Dénia, uno de los mejores lugares para ir con tu perro es el Parque natural del Macizo del Montgó.  Es uno de los mejores miradores naturales de Alicante. Si la niebla no lo impide, desde su cima se puede divisar la isla de Ibiza.

El Parque se encuentra atravesado por la carretera CV-736 que enlaza Dénia y Jávea, ciudades accesibles por la AP-7 y la N-332.

Subimos caminando con la perra (se pueden hacer varias rutas), en su mayor parte fue atada pero hubo ocasiones en las que la pudimos soltar y pudo trotar a su aire.

Vacaciones en Dénia con perro: fin de semana en Jávea y Dénia (I)

Antes de que se me note lo reconozco: adoro Dénia (Alicante) Hemos estado en varias ocasiones. Dos de ellas, con perro.

DSC05499La primera ocasión, aprovechando una oferta de temporada baja, nos alojamos en el Hotel Les Rotes.

La habitación era espaciosa y además contaba con una pequeña terraza individual. La cocina del restaurante del hotel nos pareció especialmente buena y, como contaba con terraza, pudimos comer allí con la perra.

La podíamos haber dejado en la habitación pero como la perra está más tranquila con nosotros, decidimos tenerla a nuestro lado. En definitiva, un buen (aunque caro) lugar para alojarse si se va a Dénia con un peludo o incluso sólo si se desea disfrutar de una buena comida.

 

La segunda vez optamos por alojarnos en el Hostal Mi Campaña. Si en la anterior vez estábamos ubicados en la playa de Les Rotes, en esta ocasión era en Les Marines. En el hostal (habitación con balcón) no sólo nos cobraron un extra por llevar a la perra si no que incluso nos dejaron cenar dentro del restaurante con ella. El trato, perfecto.

He mencionado dos playas. Les Marines es la que más hoteles y restaurantes alberga. Su playa de arena hace que esté bastante masificada. Personalmente, opto por Les Rotes y sus preciosas calas. Desde su paseo marítimo se puede ir caminando hasta el centro de la ciudad. Hay un restaurante a primera línea en el que puedes estar tranquilamente con tu perro degustando un fabuloso arroz. Bueno, hay más pero, por ubicación, calidad, trato y precio, recomiendo Casa Mena.

Vacaciones en Almería con perro: Cabo de Gata y la Alcazaba

No siempre es fácil viajar con perro. Mejor dicho: en la mayoría de las ocasiones es complicado ir de vacaciones con tu perro. Un ejemplo lo tenemos en Almería. Como ya conté son muchas las cosas que puedes hacer en esta ciudad andaluza junto a tu can. No todas.

La Alcazaba de Almería

Evidentemente, no pretendo entrara lugares de culto religioso con mi perra pero nunca imaginé que nos negarían en acceso a un recinto al aire libre como es la Alcazaba. Lo único que pudimos hacer es ver es la entrada y poner una reclamación/sugerencia para que en un futuro se plateen permitir la entrada a los perros. No pretendo que la perra pueda bambar a su aire pero sí que pueda pasar atada y que pongan vigilancia y multen al que no recoja los excrementos de su perro. Hay formas de hacer las cosas pero parece que lo más fácil es prohibir.

En fin, que la que veis es la única foto que puedo mostrar de la Alcazaba de Almería.

Al no poder acceder, decidimos adelantar la excursión al Cabo de Gata que teníamos prevista para el siguiente día. Acertada idea dado que este parque natural es realmente extenso: 50 kilómetros de costa acantilada.

En la primera visita, fuimos dirección El Toyo y desde allí recorrimos la costa en coche hasta La Fabriquilla.

El tiempo no acompañaba mucho. Las nubes y , sobre todo, el el aire fueron la causa de que a penas hubiera gente en las playas. La afortunada, Diana. La perra pudo correr tranquilamente por la playa.

This slideshow requires JavaScript.

Al día siguiente volvimos al Cabo de Gata. Esta vez, empezamos la ruta en San José. Se trata de la barriada con mayor infraestructura turística del Parque. Desde ella se puede acceder a las Playas de Genoveses y Monsul.

Como la perra tenía el acceso prohibido a la playa fuimos andando desde San José hasta la Playa de los Genoveses (1,5 km por camino primero asfaltado y luego montañoso-donde la perra disfrutó trotando sin parar-) disfrutando de la vista de las preciosas vistas. En la siguiente galería tenéis un ejemplo de ello.

Es imposible abarcar el Parque en tan poco tiempo por lo que se ha de elegir dónde ir y qué dejar para otra ocasión. Al volver a San José y de allí en coche recorrer parte del Parque hasta llegar a Agua Amarga, un precioso pueblo pesquero con mucha vida. Comimos en La Palmera, un restaurante en primera línea de playa pero algo alejada de todo el barullo.

Con el buche bien lleno volvimos a Almería a volver a recorrer sus calles y despedirnos de sus tapas. En esta ocasión, decidimos dejar a la perra un par de horas en el hotel y entrar en un par de locales: el Jurelico y Casa Puga. El primero no lo recomiendo, el segundo, sin duda.

This slideshow requires JavaScript.

Para ir con la perra, Cabo de Gata en otra época del año es un sitio perfecto. Con calor, al estar la gente en la playa íbamos muy limitados. Aún así, el viaje mereció la pena. Volveremos.